viernes, 1 de junio de 2012
LA NECESIDAD DE RESPETO LE HIZO COMPRAR UNA NUEVE MILIMETROS
En el último viaje a San Andrés, conocimos con mi esposo a un hombre muy simpático que me dejó bastante consternada por su exagerada necesidad de ser respetado. Todas sus conversaciones giraban en torno al respeto. Lo más increíble fue que compró una pistola 9 milímetros para defenderse en una isla donde realmente eso no es necesario. No es que allí no exista maldad, pero no es una gran ciudad como para tener que andar armado por supervivencia. Entonces finalmente nos dimos cuenta que la pistola la compró no para defenderse sino para que lo respetaran.
Era tal su necesidad que pensaba matar a un hombre que le quedó debiendo 240.000 pesos por una apuesta que él había ganado y no se la había pagado. El otro hombre era un adicto al juego; así que muy probablemente el dinero que se ganaba no iba a ser precisamente para pagar apuestas sino para gastarselo nuevamente en su adicción al juego. Nuestro amigo sanandresano lo iba a matar no porque necesitara el dinero, porque como podemos ver no era lo suficiente como para estar años en la cárcel, además el no lo necesitaba tampoco porque vivía bien. Simplemente lo quería matar porque los demás se podrían burlar de él al ver que no se hacía respetar para que le pagara el dinero.
Es increible pero cierto, prefería pagar varios años en la carcel por 240.000 pesos que soportar que los demás lo vieran como poco hombre irrespetado.
Pieso que las mujeres deberíamos ser más cuidadosas con el respeto hacia los hombres que nos rodean. Este es un caso extremo de necesidad de ser respetado, pero si observamos bien esta dosis varía de un hombre a otro, pero que se necesita se necesita. Y eso es importante tenerlo en cuenta para proporcionar lo que otros requieren.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario