miércoles, 19 de noviembre de 2014

Las palabras matan




El científico colombiano puede darse el lujo de contarle al mundo que acaba de descifrar uno de los grandes misterios de las ciencias neurológicas: por qué se produce la temible enfermedad de Alzheimer y cuál es la posible solución. Conversación con Margarita Vidal sobre los misterios del cerebro.

Por Margarita Vidal


Médico de la Universidad Javeriana, trabajador de 18 horas diarias y amante del teatro y de la música clásica.
(Fotografía: Revista Semana)
Sus inquietudes científicas fueron estimuladas por su abuelo, Pablo Llinás, pionero de la siquiatría, y por su padre, Jorge Llinás Olarte, quien realizó la primera operación de corazón abierto en Colombia. De niño pasaba horas destripando objetos para averiguar su funcionamiento y experimentando con electrodos en ratas. La personalidad de Llinás es aparentemente fría y distante, refrendada por una mirada cortante y analítica, pero a lo largo de la charla va dejando caer dichos bogotanísimos y comparaciones juguetonas para ilustrar sus afirmaciones. Es ateo, trabajador de 18 horas diarias y amante del teatro y de la música.

Médico de la Universidad Javeriana, mientras hacia su carrera viajó varias veces a España, Suiza y Francia, donde participó en experimentos de neurofisiología en el laboratorio de Bernhard Hess, ganador del nobel y profesor de la Universidad de Zurich. Posteriormente hizo un postgrado en Harvard y se desempeñó como investigador asistente en la Universidad de Minnesota. Decidió hacer su doctorado en Canberra, Australia, donde trabajó con Sir John Eccles, nobel de Fisiología (1963). Allí conoció a su esposa, Guillian Kimbert, filósofa y catedrática, con quien tiene dos hijos: Alejandro y Rafael (ambos médicos). Regresó a la Universidad de Minnesota como investigador postdoctoral, realizó investigaciones en institutos científicos de Detroit, Iowa y Chicago, y fue promovido después al cargo de director del Departamento de Fisiología y Neurociencias de la Universidad de Nueva York, en donde ha continuado su brillante carrera durante casi cuarenta años.

¿Ha hecho nuevos descubrimientos después de los publicados en El cerebro y el mito del yo?

-Desde el punto de vista del sistema nervioso hemos encontrado una llave importantísima en neuropsiquiatría: lo que hemos llamado ‘disritmia en el tálamo cortical’. Estoy organizando un simposio internacional al respecto, porque reúne la neurología y la siquiatría y le da bases biológicas a muchas enfermedades que no se pensaba que estuvieran relacionadas. Ha sido una situación muy complicada porque la gente no estaba preparada para entender que psiquiatría y neurología son lo mismo. A muchos les parece increíble que uno pueda entender, desde el punto de vista de la actividad celular, cosas como la depresión, la esquizofrenia y cuestiones más complejas como el dolor central o un tinnitus, que es espantoso. Estas situaciones son estados funcionales de un cerebro que no está trabajando bien. La diferencia entre un tinnitus, un dolor central y la depresión no es el mecanismo que los produce, sino dónde se producen. El mecanismo es muy similar y se puede ver dónde está. Esto ha sido muy importante porque demuestra que pensar, crear, memorizar y todas las patologías son simplemente estados funcionales del cerebro. Es un concepto que le resulta chocante a muchos porque, de algún modo, se está negando lo que se ha considerado algo así como ‘el alma’.

¿Entonces el alma como la entendemos, no existe?

-No. Es un estado funcional del cerebro, pero el tema todavía resulta difícil de digerir para mucha gente. La respuesta que muchos dan es: “Bueno, sí, si usted lo dice… pero no entiendo bien cómo un estado funcional del cerebro se puede modular o corregir mediante la palabra” (el psicoanálisis es hablado y la gente se mejora). Y yo les contesto que las palabras cambian el cerebro.

¿En qué forma?

-Si yo le digo a una persona que es ‘malnacida’, responde agresivamente. Entonces, las palabras son como piedras; pueden hacer bien o daño, porque cambian el estado funcional del cerebro.

¿Es porque producen emociones?

-Exactamente, las emociones se pueden correlacionar. Antes se pensaba que no, y la realidad es que sí: yo puedo ver en el cerebro cuando alguien está bravo, triste o con dolor. Pero a la gente le resulta profundamente complejo y difícil de aceptar que la mente ―que era casi intocable― se reduce a una situación ‘cuchareable’, y su conclusión temerosa es: “Solamente hay dos posibilidades: que el paciente esté bien o que esté mal. Si está bien, no ha pasado nada porque no hubo necesidad de tratamiento. Pero si está mal, ¿qué hacemos nosotros? Lo que usted nos está diciendo es que estamos aplicando un sistema que no es”.

¿Se sienten corriendo un riesgo?

-Pensaban que estaban corriendo un riesgo hasta que les conté lo que he entendido y, además, que tengo las primeras imágenes que se han visto en el mundo del cerebro en medio de ese proceso. Ejemplo: si una persona que tiene una depresión va a donde el psiquiatra y el psiquiatra le hace una sesión de psicoterapia, el cerebro cambia y la persona se siente bien. Ese cambio es medible físicamente con un magneto-encefalograma.

¿Cómo se representa?

La actividad cerebral cambia según la clase de actividad osciladora: palabras, música, olores, ruidos, etc. El magneto-encefalograma registra zonas de diferentes tonalidades en determinados sitios del cerebro. Entonces podemos demostrar que las emociones son estados físicos que ponen a la gente a vibrar. Se ha abierto una puerta profunda: podemos ver la actividad cerebral y debemos analizarla sin prejuicios. Antes se auscultaba el cuerpo y se diagnosticaba: cáncer, tuberculosis, sida. Ahora hemos llegado a la misma posibilidad con el estado cerebral y podemos ver si el tratamiento está sirviendo o no. Es una revolución.

¿Cree que este descubrimiento es el más grande de su carrera como investigador?

-Eso solamente la historia lo dirá, pero estos resultados son secundarios, derivados de otros, obtenidos hace varios años ya.

¿Cuáles?

-Que el cerebro tiene ritmos intrínsecos dados por canales iónicos. El cerebro humano, producto de 500.000 años de evolución, es un sistema capaz de hacer hipótesis sobre lo que hay afuera. Un aparato para soñar, y los sueños ocurren de dos maneras, cuando estamos dormidos y durante la vigilia. No es fácil de entender cuando uno dice que no hay colores, ni sabores, ni olores, etc., indicando que la característica sensorial la inventamos nosotros.

¿Me da un ejemplo?

-Una vaca no ve colores, y si uno es daltónico tampoco ve colores, o sea que los colores no existen afuera, lo que existen son ondas de luz que tienen diferentes frecuencias.

¿Por qué evolucionó el cerebro humano?

-Para poder movernos inteligentemente. Si no nos movemos, no necesitamos cerebro. Por ende las plantas no tienen cerebro. Los seres multicelulares pueden cambiar de tamaño, pueden cambiar de complejidad, pero si pensamos en la biología, las células multicelulares en los animales son iguales, porque tenemos el mismo ADN, las mismas proteínas, las mismas enzimas. Quiere decir que la evolución está creando diferentes posibles soluciones.

¿Cómo cambia eso nuestra concepción de la biología?

-Hemos hecho la historia de la biología basada en la forma externa del animal; ¿por qué no rehacerla en una forma más profunda, basados en el cerebro, en vez de en las tonterías que observamos externamente? De esta manera podríamos intentar entender el estado funcional del animal mismo. Nunca le he dicho a nadie esto, pero significa que vamos a reformular la biología basada en la complejidad del sistema nervioso y no en el número de plumas, pelos, dientes, alas, etc.

Un ejemplo, por favor.

-Si uno mira un murciélago, piensa que es un ratón que vuela, pero si mira su cerebro ve que la diferencia es enorme porque el cerebro del murciélago tiene una cantidad de características que el de la rata no tiene. Pero eso se develará en el futuro porque no tenemos suficiente conocimiento del cerebro como para poder hacer una reorganización de la historia de la biología, basada en su estructura, pero ya se hará. En la medida en que entendamos más que las características prominentes de la anatomía no son necesariamente el común denominador más amplio, vamos a entender más. Es un factor importantísimo porque lo que entendemos de la naturaleza, de lo que somos, de las enfermedades, de la política, de la música y de lo que usted quiera, tiene que ver con el tipo de cerebro y lo que este hace.

Si uno mira uno de sus magneto-encefalogramas del cerebro, ¿dónde se ubican las emociones como ira, dolor, amor y nostalgia?

-El cerebro humano es sumamente interesante; tenemos una masa más o menos de kilo y medio, de un sistema que ha evolucionado de tal modo que tiene especialidades como la parte de adelante que es intelectual, o la parte de atrás, que es sensitiva. Está el área del hipocampo y del hipotálamo, y una pequeña: las emociones, que son sumamente primitivas y por eso cuando estamos emocionados nos convertimos también en animales primitivos.

¿En el hombre ha crecido más la parte frontal, la inteligencia?

-Sí, desde el punto de vista de afinar la vista y el tacto, el equilibrio, la audición, el olfato, etc. La corteza cerebral analiza todos esos aspectos y aumenta las propiedades de lo que está en el centro. Entonces tenemos inteligencia emocional, para distinguir, por ejemplo, lo que nos gusta de lo que no, y experimentar una enorme cantidad de emociones y habilidades diferentes. Un pájaro canta pero solamente puede cantar una melodía porque tiene un sistema cerebral muy sencillo; el humano puede componer cualquier clase de música, de modo que tiene la capacidad de especificar grados de medición, de sensaciones y, además, de realizar movimientos que a cualquier otro animal le quedaría imposible hacer. Es decir, tiene una destreza increíble.

¿Somos una especie de micos evolucionados?

-Somos simiescos, antropoides, a tal nivel, que las proteínas y la genética son muy similares. Pero nosotros somos animales que nos hemos especializado en complejidad y hemos desarrollado el lenguaje y la ciencia, la música y la arquitectura, en fin. Pero a pesar de eso, seguimos siendo esclavos de las emociones.

¿En qué forma y por qué?

-Porque lo intelectual no tiene valor en sí mismo si no se acopla con un componente emocional. Si usted es científico y encuentra algo nuevo, experimenta un placer increíble, pero si le echan vainas por lo que dice, sufre casi como si le dieran un palazo en la cabeza. Entonces, personas que no tienen competencia emocional son orates. No funcionan. Y si esa área se daña, la persona no se mueve, no porque esté paralizado, sino porque se convierte en autista, pierde el deseo de moverse. La gente cree que la emoción es estar con rabieta, enamorado, nostálgico… pero no es verdad: el estado emocional es el que hace que la gente se levante, camine, hable o no hable. Que funcione.

Pasando a otro tema, ¿qué son enfermedades como el Alzheimer?

-Lo que ha pasado con el Alzheimer es muy interesante porque ya sabemos cómo funciona y que hay drogas que pueden mejorar ciertos tipos de la enfermedad. Lo que hay que hacer ahora es un estudio mucho grande.

¿Usted está dispuesto a hacerlo?

-No, porque lo que sigue ahora es una parte netamente económica y a eso no le jalo. No tengo el tiempo. Cuatrocientas personas es un buen universo, pero quieren más. Hice la investigación, sé exactamente qué está pasando, cuál es el mecanismo y dije: “Aquí está la droga”. No lo hemos publicado todavía porque estamos haciendo la patente. Luego viene el tema de quién va a fabricar la droga, quién la va a vender, si será tomada, o en parche, en fin, cosas que ya no son de mi resorte.

Lo fundamental es que ya hay una solución para el Alzheimer.

-Sí, descubrimos el mecanismo por el cual se produce. De pronto la manera ideal de mejorar la enfermedad no es solamente la droga que nosotros tenemos, sino que es una de muchas posibles.

¿Qué es lo que pasa en el cerebro con el Alzheimer?

-A muy grandes rasgos, una proteína especifica se fosforiliza, se vuelve tóxica y entonces no se mueven las cosas dentro de las células. Puede pasar por muchas razones, pero el punto de ataque va a ser siempre el mismo y es que una molécula final se vuelve tóxica. Si impedimos eso, no hay Alzheimer.

¿Y usted cómo descubrió eso?

-Pensando, analizando y trabajando el problema.

domingo, 15 de julio de 2012



EL GERENTE EXCEPCIONAL ROMPE TODAS LAS REGLAS PERO TAMBIEN NECESITA REGRESAR AL ORIGEN


Tiempo atrás encontré en mi camino un libro muy interesante de C.S. Lewis; allí él decía que la humanidad ha estado tomando caminos equivocados hacia el progreso, pero que el progreso no es seguir por el camino equivocado hacia adelante, sino devolverse hacia el origen desde el lugar donde se comenzó a tomar el camino equivocado. Él escribió que eso es ser verdaderamente progresista.

Teniendo en cuenta todo esto es importante resaltar que los gerentes excepcionales han estado rompiendo las reglas establecidas por una sociedad que ha estado tomando el camino equivocado hacia el progreso. Indudablemente estos gerentes han regresado al origen tal vez sin darse cuenta. Ellos han comenzado por establecer la importancia del empleado como pieza clave dentro de la organización, dejando de lado la nueva moda de fijarse en metas, en liderazgo, en reingeniería o en los siete pasos para tener unas ventas extraordinarias. Ellos regresaron al individuo con necesidades; descubrieron que es más importante conocer sinceramente a sus empleados y sus requerimientos que estar pensando únicamente en los logros de la organización.
Por supuesto los logros de la organización son muy importantes pero ellos descubrieron que esos logros van de la mano de los empleados en primer lugar.

Sin embargo es importante resaltar que los gerentes excepcionales tienen algo particular, y es su capacidad de manejar principios fundamentales como la honestidad, la sinceridad y la transparencia por ejemplo. Un gerente que realmente no maneje principios difícilmente podrá llegar a ser excepcional. Los principios dan seguridad a los empleados porque ellos podrán estar tranquilos al saber que lo que les están diciendo es verdad. Esto forma un ambiente de trabajo tranquilo y a la vez seguro.

Pero tal vez es importante resaltar que los principios no se aprenden sino que se viven, se es o no se es una persona con principios. De esta manera podríamos catalogar a los principios como un talento, algo que se hace con naturalidad la mayor parte de la vida. Para tener principios no se puede tomar un curso, porque están arraigados a la parte íntima de nuestro ser.

Teniendo esto como punto de partida, podemos ver que los gerentes convencionales muchas veces utilizan su personalidad para mostrar a los demás algo que ellos realmente no son.
El escritor y matemático Blaise Pascal en su libro describió muy bien lo que muchas veces hace y vive un gerente promedio. El escribió: "no nos contentamos con la vida que tenemos en nosotros y en nuestro propio ser: nos empeñamos en vivir en la mente de los demás con una vida imaginaria, y por eso nos esforzamos en aparentar. Trabajamos incesantemente en embellecer y conservar nuestro ser imaginario, y descuidamos al verdadero. Y si somos serenos, generosos o fieles, nos apresuramos a hacerlo saber, para que estas virtudes se añadan a nuestro otro ser, e incluso llegaríamos a arrancarlas de nosotros para que no faltasen en la idea que los demás se forman; seríamos cobardes de buen grado para adquirir la reputación de ser valiente."

El gerente convencional desea tener un equipo que cumpla con las metas de la organización, pero no lo logra de manera natural porque los empleados ven en su propia vida un ejemplo muchas veces de doble moral. Si el gerente no tiene una vida personal que maneje de manera correcta, los empleados sentirán que únicamente les están diciendo palabras bonitas, y tal vez cumplan con los objetivos pero estarán insatisfechos al saber que su gerente no es transparente, que quiere hacer ver una vida imaginaria buena, que en realidad él no está viviendo.
La vida personal de un individuo necesariamente abarca de alguna manera el lugar de trabajo, por eso un gerente excepcional tambien debe serlo en su hogar para que todo pueda ser consecuente.

El escritor Patrick M. Morley, escribió acerca de un concepto muy importante que estamos vIviendo en la actualidad en cuanto al ascenso interminable. El dijo que vivimos en un mundo parecido a una carrera de ratas donde no se sabe quién va a ser la ganadora y mucho menos a donde quieren llegar. Él decía que el consumismo por ejemplo, que se parece tanto al ascenso interminable, hace que nosotros queramos alcanzar la gratificación inmediata de nuestros deseos. Decía que los hombres de hoy están consumidos por el deseo de comprar cosas que no necesitan, con dinero que no tienen, para impresionar a personas que no les simpatizan.

Esto llevado al nivel de nuestros empleos actuales, nos muestra ese deseo interno de escalar y escalar para alcanzar algo más allá. Sin embargo es bastante riesgoso si tenemos en cuenta que cada peldaño que subimos nos puede introducir dentro de un mundo desconocido y que podría llegar a ser fatal.
Con cada paso que avanzamos, vemos como la compañía destruye el anterior, de manera que no podemos volver a atrás a menos que nos sometamos al fracaso frente a nuestros compañeros.
Sin querer regresar pero incapaces de seguir subiendo, nos podemos aferrar al peldaño, hasta que en últimas la compañía nos empuje hasta que caigamos.

Por eso el gerente excepcional crea otras rutas de avance profesional confiriendo un prestigio significativo a todas las funciones realizadas con excelencia. Ellos crean los héroes para cada función.
Saben muy bien que cada peldaño es una competencia, y al haber menos peldaños que empleados, entonces cada competencia deja muchos más perdedores que ganadores.
Para encontrar una solución efectiva se debe definir niveles graduales de logro para cada función, tal como lo hacen los abogados desde hace mucho tiempo.

El dinero es un factor que nos motiva a todos y realmente son muy pocos los que le tienen aversión.
Esta idea permite terminar de alguna manera con el ascenso interminable a ciegas, porque se enfoca en estimular al empleado a ser mejor cada vez en lo que sabe hacer. No deja perder el talento natural del empleado, al estar ascendiendo a terreno desconocido sino que lo fortalece y lo premia.
Es un concepto bastante revolucionario porque el vendedor podría terminar ganando mucho más que el gerente, pero al mismo tiempo es bastante estimulador al premiar la excelencia de esa función.

La simple pregunta de la sensación depresiva del domingo en la noche, por el temor de regresar al trabajo el lunes en la mañana, es un factor que puede ponernos a pensar si realmente estamos o no en el trabajo adecuado.
Por esa razón es de vital importancia la necesidad de conocimiento del empleado, desde el punto de vista del gerente excepcional para que pueda ayudar a entender si el empleado necesita más conocimiento, más destreza o si definitivamente está realizando un trabajo que no permite desarrollar su talento natural.
El gran gerente ayuda a sus empleados a descubrir sus necesidades y le colabora en enfatizar sus puntos fuertes para que pueda dar cada vez más, de lo mejor que sabe hacer; pero al mismo tiempo le ayuda a encontrar las soluciones en los puntos débiles.
Lo importante de todo esto, es que no trata de querer cambiar a sus empleados sino que trabaja y saca a la luz lo mejor de cada uno.








martes, 12 de junio de 2012

La historia de Las Mujeres Son Malas Los Hombres Son Buenos Por Naturaleza


Desde que me casé, he estado observando profundamente el comportamiento matrimonial para saber en que punto es que el matrimonio se acaba. Muchos nos decían que la felicidad duraba solo un año, otros nos decían que solo tres y otros cinco. Todavía no sé si desde mi punto de vista pueda ponerle un fin determinado a un matrimonio.
Lo que si puedo decir con conocimiento de causa, es que el matrimonio me ha ayudado a ver la bondad masculina, antes velada para mi en muchos aspectos. Empecé a reconocer acciones desinteresadas y nobles por parte de mi esposo, que contrastaban con mis elucubraciones mentales femeninas. Y digo femeninas haciendo referencia también a algo que no es ajeno a todos nosotros, y que confirma un comportamiento bien establecido entre las mujeres. Tanto es así que lo tienen bien identificado en las novelas que vemos a diario en Colombia y en muchos países del mundo. Esa maldad y manejo concienzudo de la situación, cualquiera que sea, es bastante femenina.
Pero para llegar a ciertas conclusiones decidí observar el comportamiento de otros hombres, aquellos con los que compartía a mi alrededor. Comencé a ver comportamientos ingenuos y simples con respecto a sus esposas.
En ellas yo observaba mis actitudes, mi forma de hablar y de mandar.
Tuve una ruptura de nivel al darme cuenta que mis comportamientos se repetían y repetían en muchas mujeres y por el contrario el comportamiento de mi esposo se repetía y se repetía en otros tantos que nos rodeaban.
Ese hallazgo fue sorprendente y difícil de explicar al compararlo con unos cuantos hombres malignos que salían por televisión, que ayudaban a seguir desdibujando esa ingenuidad, simpleza y bondad que yo veía a diario, en los hombres que observaba.
Eso me animó a buscar estadísticas y otros escritos con respecto a la masculinidad. Con esto también me di cuenta que además de todo, los hombres están siendo maltratados como nunca antes en la historia, y eso no es tan público en los noticieros.
Creo que necesitamos una humanidad reconciliada tal como lo dice Florence Thomas,pero esa humanidad reconciliada no se logrará mientras una de las partes sea más escuchada y más protegida por parte de los medios. El maltrato viene de muchos frentes, no solo del físico. Los morados son la evidencia física, pero hay otro maltrato que no se ve y que también hay que darle la misma importancia.

viernes, 8 de junio de 2012

LA HISTORIA DE LA ENTRADA DEL BARCELONA Y EL REAL MADRID A NUESTRO FUTBOL COLOMBIANO


Cuando mi hijo era pequeño, recuerdo que le gustaba un equipo colombiano. Nosotros como buenos padres y familiares le regalábamos muchas cosas de su equipo predilecto. En una ocasión, por situaciones familiares el dejó su gusto por ese equipo. A cambio de ello comenzó a fijarse en un equipo español, el Barcelona.
En aquel momento nos pusimos muy contentos junto con mi esposo, de no estar alimentando las barras bravas del futuro. Pensamos que él no iba a estar en peligro de muerte si llevaba una camiseta del Barcelona, pues esa no se parecía tanto a alguna del fútbol colombiano.
Sin embargo no sé en que punto de la historia me perdí, y ahora veo que la pasión de los europeos por su fútbol se ha trasladado a nuestra idiosincracia colombiana.
Creo que las cosas han cambiado muchísimo y no tengo muy claro en que punto sucedió. Ahora me he subido a varios taxis que han estado escuchando partidos de la Copa Del Rey o de otras copas del fútbol europeo.
Pero lo increíble de todo es que por las redes sociales se ve una lucha casi a muerte por los equipos europeos, especialmente entre los hinchas del Real Madrid y los del Barcelona. Son unas barras bravas a nivel mundial y no local como estábamos acostumbrados en Colombia.
Se puede apreciar a alguien por internet, pero si es hincha del otro equipo tal vez puede bajar el aprecio ostensiblemente.
Según lo que percibo en las redes sociales, ambos equipos tienen al mejor jugador del mundo.
Pero  lo verdaderamente increíble es estar viva para poder ver estos cambios tan radicales  en la vida de nuestro país, de nuestros hijos y de los hijos de otros padres de otras latitudes, gracias a la globalización.

martes, 5 de junio de 2012

UN VIOLADOR DAÑA A LAS MUJERES Y A LOS HOMBRES TAMBIÉN

Estos casos que hemos visto en Colombia y a nivel mundial sobre maltrato a las mujeres y en otros casos a hombres también, muestran un panorama muy desalentador para la humanidad. Pero lo que estos psicópatas no alcanzan a imaginar es que sus actuaciones perversas causan un daño irremediable no solo a sus víctimas sino también al género masculino, que cada vez está mas  demeritado  y maltratado no solo por las mujeres sino por el estereotipo de la sociedad, que acaba con todo.
Las noticias se centran en todo esto alimentando nuestra morbosidad, pero al mismo tiempo generando un clima de temor hacia todo hombre que se cruce en nuestro camino.
Cualquiera que tenga gafas o la cabeza calva como la del violador que aparece en la televisión es susceptible de ser observado detenidamente para mirar todos sus comportamientos "sospechosos".
El daño es irreparable, tanto así que muchas mujeres están solteras, porque creen que todos los hombres son muy malos y por eso para ellas es mejor estar solas que mal acompañadas.
Creo necesario mirar a los hombres desde una perspectiva muy diferente a la de los medios de comunicación, rescatando observaciones profundas a su verdadero yo, para poder encontrar en su interior lo que ellos realmente son.
 La pregunta clave es ¿Cuantos hombres malignos conoce a su alrededor? Por que como lo dice G.K. CHESTERTON en su libro "El amor o la fuerza del sino"; en nuestro trabajo o en nuestro hogar esta la humanidad representada. Seguramente tendrá una oveja negra en la familia como todas las tenemos, pero no creo que todos sean ovejas negras. De esa misma manera, no todos los hombres de la humanidad son ovejas negras, ellos los malignos, solo son una minoría.

viernes, 1 de junio de 2012

LA NECESIDAD DE RESPETO LE HIZO COMPRAR UNA NUEVE MILIMETROS



En el último viaje a San Andrés, conocimos con mi esposo a un hombre muy simpático que me dejó bastante consternada por su exagerada necesidad de ser respetado. Todas sus conversaciones giraban en torno al respeto. Lo más increíble fue que compró una pistola 9 milímetros para defenderse en una isla donde realmente eso no es necesario. No es que allí no exista maldad, pero no es una gran ciudad como para tener que andar armado por supervivencia. Entonces finalmente nos dimos cuenta que la pistola la compró no para defenderse sino para que lo respetaran.
Era tal su necesidad que pensaba matar a un hombre que le quedó debiendo 240.000 pesos por una apuesta que él había ganado y no se la había pagado. El otro hombre era un adicto al juego; así que muy probablemente el dinero que se ganaba no iba a ser precisamente para pagar apuestas sino para gastarselo nuevamente en su adicción al juego. Nuestro amigo sanandresano lo iba a matar no porque necesitara el dinero, porque como podemos ver no era lo suficiente como para estar años en la cárcel, además el no lo necesitaba tampoco porque vivía bien. Simplemente lo quería matar porque los demás se podrían burlar de él al ver que no se hacía respetar para que le pagara el dinero.

Es increible pero cierto, prefería pagar varios años en la carcel por 240.000 pesos que soportar que los demás lo vieran como poco hombre irrespetado.

Pieso que las mujeres deberíamos ser más cuidadosas con el respeto hacia los hombres que nos rodean. Este es un caso extremo de necesidad de ser respetado, pero si observamos bien esta dosis varía de un hombre a otro, pero que se necesita se necesita. Y eso es importante tenerlo en cuenta para proporcionar lo que otros requieren.

miércoles, 30 de mayo de 2012

EL MALTRATO HACIA EL GÉNERO MASCULINO, UNA VISION FEMENINA

Antiguamente la humanidad tenia claro que los hombres eran supremamente importantes, por diferentes razones. Una de ellas y la mas preponderante creo yo, era la fuerza que se necesitaba para sobrevivir en un mundo sin tecnología. Las mujeres sabían eso y de alguna manera eso les ayudaba a respetarlos como modo de supervivencia. Pero las cosas han cambiado y para sobrevivir en la actualidad no es necesaria la fuerza física. Pienso que este hecho no fue coincidencia con la liberación femenina. Creo que lo uno llevo a lo otro. Es decir, si la fuerza de los hombres ya no es necesaria entonces las mujeres pueden sobrevivir sin ellos y por supuesto su poder por mucho tiempo ostentado debe ser eliminado. Este poder esta siendo eliminado poco a poco, pero con resultados catastróficos para nuestra sociedad. Está demostrado que para el hombre lo mas importante es el respeto, así como para la mujer lo mas importante es el cariño y el afecto. Pero cuando una mujer esta en el poder no da la dosis de respeto que un hombre necesita porque su naturaleza es mandar y no necesariamente como a un hombre le gustaría que lo mandaran. Es decir los hombres normales no los tiranos, saben decir muy bien las cosas a sus subalternos porque esa es la manera en la que ellos quisieran ser tratados y por eso respetan mucho y hasta se demoran esperando un turno sin interrumpir. Algo muy diferente entre las mujeres. He escuchado muchas veces que los hombres se quejan de sus jefes mujeres. Algunos incluso me han dicho que ha sido la peor experiencia de toda su vida.